Masa de pizza de avena

Las pizzas son deliciosas pero no las podemos comer tan a menudo como nos gustaría, ¿A qué no?. Por eso os quiero enseñar esta receta de masa de pizza de avena y espelta, con algunas variaciones para hacerla más saludable. Puedes usar tanto harinas blancas como integrales, a tu gusto. En mi caso, la harina de avena es blanca y la de espelta integral.

Tampoco le añado aceite ni ninguna grasa (salvo la del reposo, que es mínima). Por eso es posible que al cocerla en el horno le salgan grietas. Pero no pasa nada, no afecta al resultado final, cuando le pongamos el tomate, el queso y los demás ingredientes no se notará.

Ingredientes:

  • 180 gramos de harina de avena
  • 140 gramos de harina de espelta
  • 235 gramos de agua templada
  • 1 sobre de levadura seca de panadero
  • 1 cta de sal

Elaboración:

Empezamos poniendo los ingredientes secos en un bol. Es decir, todos menos el agua. Hay que tener en cuenta que la levadura y la sal no se toquen directamente, porque la sal puede matar la levadura e impedir que se active.

El agua templada la vamos echando de poco en poco, por ejemplo, la mitad o dos tercios de golpe, mezclamos, y vamos añadiendo conforme veamos que la necesita.

Para que la masa salga bien tiene que estar bastante húmeda (blanda por el centro), así que por fuera será muy pegajosa al principio.

Vamos amasando, podemos espolvorear ligeramente la masa con harina (de avena o espelta, da igual) para facilitar el amasado pero cuidado no os paséis porque quedará demasiado seca.

Cuando hayamos conseguido dominarla, unos 10 minutos después, tendremos una masa homogénea ligeramente pegajosa, no elástica, si no como una plastilina, blanda y maleable.

La untamos con un poquito de aceite de oliva y la dejamos reposar en un bol, tapado, en un sitio cálido. Si en el sitio donde vivís hace frío, lo mejor es meterlo al horno que estará precalentado a 50º y, cuando introduzcamos la masa, lo apagamos y lo dejamos reposar con el calor residual.

Lo dejamos levar entre media y una hora, hasta que veamos que ha duplicado el volumen, o casi.

Entonces, sacamos la masa y la volcamos en la mesa. La dividimos en dos mitades iguales.

Cada mitad la estiramos sobre una bandeja de horno enharinada para que no se pegue. En mi caso, uso bandejas para pizza de 32 cm de diámetro.

La forma de estirarla es ir presionando la masa directamente en la bandeja, con las manos, hasta conseguir el grosor y el tamaño deseados.

Las metemos al horno precalentado a 250º con calor arriba y abajo, unos 10 minutos. No se tienen que dorar, sólo pre cocer un poco.

Las sacamos y les ponemos los toppins que nos gusten. Por ejemplo, salsa de tomate con orégano, queso mozzarella, jamón cocido… Y lo volvemos a meter al horno, pero más flojo, a 200º unos minutos más.

Disfrutad con menos culpa de una pizza deliciosa con esta masa de pizza de avena ;), podéis echar un vistazo en Youtube para ver otras recetas fáciles y deliciosas. También subo cositas a Instagram 😉